Nace Iura, asociación de entidades por la defensa de las personas con discapacidad de las comarcas de Girona

La Fundación ASPRONIS forma parte de Iura, una «asociación imprescindible» para extender con una única voz las reivindicaciones de las personas con discapacidad intelectual

La mercantilización de los servicios de atención a las personas genera una gran preocupación a la asociación, formada por entidades de Girona, Sarrià de Ter, Figueres, Palamós, Blanes, Arbúcies, Olot, Puigcerdá y Ripoll

Un total de 10 entidades de la comarca de Girona nos hemos unido para defender los derechos de las personas con discapacidad intelectual y mejorar su calidad de vida y de sus familias. Bajo el nombre de Iura, la asociación nace con la intención de consolidarse como entidad de referencia en la defensa de los derechos de las personas con discapacidad a las comarcas gerundenses. Las entidades sin ánimo de lucro que forman parte son las siguientes: Fundación Ramon Noguera y Fundación Astrid 21 de Girona y Fundación Els Joncs de Sarrià de Ter (Gironès); Fundación Altem de Figueras (Alt Empordà); Fundación Vimar de Palamós (Baix Empordà); Fundación ASPRONIS de Blanes y la Asociación Montseny Guilleries de Arbúcies (la Selva); la Asociación Integra de Olot (Garrotxa); Fundación Taller Cerdanya de Puigcerdá (Cerdanya); y Fundación MAP de Ripoll (Ripollès).

Iura tiene como objetivos asumir la representación institucional en la provincia de Girona para colaborar con la administración en el diagnóstico de las necesidades, la planificación y la evaluación de los servicios. La intención es ejercer de interlocutor con la administración territorial en la defensa de las personas y sumarse a la tarea que hace DINCAT en Cataluña como entidad de segundo nivel que agrupa a las entidades que ofrecen apoyos a las personas con discapacidad intelectual. La nueva asociación gerundense también quiere generar opinión pública en el territorio, informante y asesorando.

La asociación, que se empezó a idear ahora hace dos años, se ha presentado hoy en la sede a Girona del Colegio de Periodistas de Cataluña, con la presencia de tres miembros de la junta directiva de Iura: Salvi Amagat, presidente; Jesús Candel, tesorero, y Jordi Sistach, vocal.

Amagat ha explicado que «creemos que esta asociación es muy necesaria para dar voz a las personas con discapacidad intelectual desde los territorios. A menudo, nuestros hijos y las personas con discapacidad intelectual están representadas por entidades que operan desde Barcelona y creemos que hace falta que su voz sea más directa». El presidente de Iura ha añadido que «la tarea que hacen las entidades federativas es muy importante y necesaria, pero pensamos que si desde el territorio tenemos una suele voz podemos impulsar, hacer de palanca de cambio y ayudar a nuestras federativas a conseguir mejores resultados».

Iura, que significa derecho en latín, estará integrada, dice Amagat, por «entidades con una larga historia, en muchos casos de más de cincuenta años, sin ánimo de lucro, impulsadas y participadas por las familias en un momento en que no existían servicios por estas personas. Las entidades están fuertemente arraigadas en el territorio, son solidarias, tienen vocación de servicio público y atienen a las personas de manera integral y en todas sus etapas vitales».

Preocupación por la mercantilización de los servicios de atención a las personas

Ante una serie de cambios legislativos, desde el sector de la discapacidad intelectual piden una ley de acción concertada reservada solo a entidades sin ánimo de lucro y que evite la entrada de empresas de carácter mercantil. Candel, tesorero de Iura, ha apuntado que «los centros especiales de trabajo en Cataluña tienen una situación compleja, los servicios de atención a personas tienen los módulos congelados desde hace diez años, pero el que más nos preocupa es el cambio de modelo social. Desde Iura pedimos una ley de acción concertada por entidades sin afán de lucro que evite la mercantilización de los servicios de atención a personas con discapacidad en Cataluña». El presidente Escondido también apunta que «estamos en un momento de muchos cambios, de nuevos retos por el sector y hace falta que basura fuerza para afrontarlos plegados».

Sistach, vocal de Iura, ha explicado que las entidades que forman parte «están participadas por las familias de las personas con discapacidad intelectual y la mayoría de entidades disponen de centros especiales de trabajo y hacen inserción laboral a empresa ordinaria. Todas tienen servicios sociales de atención a las personas, como por ejemplo centros diurnos, centros ocupacionales y de atención especializada, servicios residenciales, escuelas de educación especial y servicios de atención precoz».

La suma de las 10 entidades de Iura -abierta a acoger más- ocupa además de 1.000 personas, de las cuales la mitad tienen dificultades especiales, y atiende además de 2.000 personas en sus centros de adultos y de niños.