ASPRONIS seleccionada para el proyecto “Mi Casa” para personas con grandes necesidades de apoyo

Promueve el acceso a la vivienda a personas con discapacidad intelectual grave

Plena Inclusión y Dincat pilotan esta iniciativa desinstitucionalitzadora

La Fundación ASPRONIS ha sido seleccionada para el proyecto “Mi Casa” o “Casa Meva”, una línea de innovación y pilotaje de los fondos de recuperación de la nueva estrategia estatal de desinstitucionalización, con el acompañamiento de Dincat y la Confederación Plena Inclusión. El proyecto tiene como objetivo implicar a las entidades y a la administración pública para favorecer procesos de desinstitucionalización o de prevención de la institucionalización mediante el desarrollo de viviendas para la vida independiente y en la comunidad. Se concreta al permitir el acceso a estas viviendas a personas con discapacidad intelectual y grandes necesidades de apoyo, prioritariamente, apoyo extenso y generalizado, que deseen iniciar una nueva aventura vital.

En esta convocatoria participan un total de 12 entidades catalanas, cada una con un modelo de desinstitucionalización. El diseño de las fases se llevará a cabo durante el primer semestre del 2022. ASPRONIS presentó al proyecto la reforma de la vivienda del antiguo centro de atención precoz (CDIAP) de la calle Monferrant de Blanes y seleccionará el próximo mes de enero tres persones candidatas con necesidades de apoyo extenso y generalizado que quieran vivir de manera independiente.

Los criterios de selección que las entidades participantes en el programa “Mi Casa” tenían que cumplir, además del hecho de que fueran personas con discapacidad intelectual grave, eran 10 irrenunciables del proyecto marco, de entre los cuales destacan: que cada persona participante pueda disponer de una habitación individual; haya un Plan de Transición de la institución al nuevo hogar por cada uno de los participantes, centrado en la propia persona y su familia, y alineado a procesos de desinstitucionalización definidos por la entidad; que se incluyan sistemas de evaluación; disponer de código ético, ERESS, y finalmente aportar experiencias en el desarrollo de apoyos centrados en la persona.

Otros criterios, en este caso, marcados por la federación Dincat, han sido asegurar la representatividad de todo el territorio y las diferentes situaciones vivenciales que se puedan derivar, así como una gestión efectiva del proyecto, la utilización de nueva tecnología e innovación en la mejora de la gestión del proyecto, y el compromiso en la ejecución.